martes, 26 de mayo de 2026

Y de repente ...Physocarpus

 He pasado de solo ver este arbusto en fotos, a toparme con el cara a cara 4 veces, en dos países diferentes, el verano pasado...

La primera vez , que haya sido consciente, en un jardín del sur de Francia cerca de Dax, en Burdeos y poco después en Asturias en Aviles y en  La Barrosa, el jardín de mi apreciado J Antonio, (click aqui para ver la entrada que hice tras visitar su jardín)

Se trata de un arbusto caduco de la familia de las Rosaceas, es el Physocarpus opulifolius  por recordar sus hojas al hiper conocido Viburnum opulus.

 Es un arbusto de porte globoso con ramas con tendencia a colgar, la copa es compacta. Puede alcanzar varios metros de altura y anchura adquiriendo una forma globosa. Su corteza tiene aspecto agrietado o cuarteado lo que le ha dado el curioso nombre común de ninebark o nueve cortezas. Sus hojas son lobuladas  con margenes dentados de tono verde intermedio si bien hay variedades de tonalidades granates o  amarillentas... A comienzos de verano produce inflorescencias en corimbo con florecillas blancas (o algo rosadas) de pequeño tamaño, que  tras la fecundación se convertirán en frutos pequeños de colores rojos/vinaceos.

Physocarpus opulifolius

Es una planta vigorosa y resistente, aunque prefiere exposiciones a pleno sol (si no es un clima donde el sol sea demasiado intenso) o semi sombra, en suelos de naturaleza ácida preferentemente (aunque se adapta a diversos terrenos), profundos bien drenados pero húmedos, no en vano provienen de entornos cerca de arroyos, estanques... de Norteamérica. Resiste bien las heladas.

Physocarpus opulifolius


En cuanto a poda no es muy necesaria, más allá de controlar crecimientos excesivos, renovar la planta con una poda drástica o eliminar ramas secas viejas o dañadas. 

Puede multiplicarse por esquejado o acodo, obtendremos clones de la planta madre asegurando la homogeneidad de la descendencia. La reproducción por semilla aporta diversidad genética pero precisamente hace que las "crías" sean heterogéneas y no tienen porque conservar las características de la planta madre.

Es una planta que atrae a muchos insectos, ideal para las personas que se preocupan por estos aspectos en sus jardines.

 Su tendencia a "colgar" le hace ideal en desniveles del terreno, Physocarpus opulifolius

 

Tanto en macetones, o mejor aún, en el suelo pueden dar un aspecto interesante a la composición. Un solo arbusto de esta especie de alguna variedad llamativa de hojas doras, o granates puede destacar en solitario, combinado en un seto informal con otros arbustos donde puede crecer libremente. Aportando estructura y color. Puede ser un interesante punto focal o combinado en jardines monocromáticos. Por su porte con tendencia a colgar y sus querencias en la naturaleza puede ubicarse en los margenes de algún estanque o riachuelo del jardín. Lo veo más en composiciones de estilo informal/paisajista donde crezca libre que en jardines clásicos y formales pero no lo descartaría... alguna idea se me ocurre donde encajarlo.   En jardines con diferentes niveles o alturas puede suavizar una ladera o enfatizar los aterrazados "colgando" hacia el inferior.

Espero que J Antonio, nos cuente un poco más en los comentarios de como se comporta en su jardín asturiano. Y al resto de lectores también les animo a compartir sus experiencias con esta especie.

¡Hasta la semana que viene!

mariocpaisajismo@gmail.com  

mariopaisajista.blogspot.com

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