martes, 27 de octubre de 2026

De selva impenetrable a paisaje antropizado

Esta semana os llevo de viaje al sudeste Asiático a un paisaje modificado por el  hombre (o el dinero) 

Poco se imaginaba sir W. Cameron a finales del siglo XIV que cuando exploraba esta zona montañosa de Malasia, sería conocida por su nombre (Cameron Higlands). Esta región de selva húmeda a una altitud media de 1500 m.s.n.m. (metros sobre el nivel del mar), más fresca que otras zonas del país y rica en biodiversidad fue un regalo para los ingleses.  Un lugar donde poder disfrutar de un clima más  fresco y lluvioso, más "familiar" (salvando las distancias) para ellos.

Flor y hojas de Camelia sinensis, el Té .



Brotes y hojas  nuevas de Camelia sinensis, es lo que tomas en infusión.

En 1929 comenzó la tala de la selva con todos los medios posibles (hacha, mulas, excavadoras de la época) cambiando el paisaje previo. Todo debido a un detalle,  observarse que clima y suelo (estudio agronómico) podrían ser óptimos para la producción de una bebida tan apreciada en el Imperio Britanico como era el Te. Como digo fue por entonces cuando se plantaron los primeros arbustos de Camelia sinensis a base de desbrozar el bosque (no en vano hoy día muy cerca de este punto sigue conservándose el llamado Mossy forest, uno de los bosques húmedos más antiguos del mundo)

Fue tal el éxito del cultivo del Té que a día de hoy mas del 60%  de la producción de esta planta en Malasia proviene de esta región. Visite dos plantaciones de 800 y 1200 ha respectivamente, con eso lo digo todo...

Plantacion  o "jardine" de Té, recuerdan sin duda a los jardines con arbustos recortados (Topiaria)


Pero...¿que tiene esta zona para que sea idónea para esta planta?

Al ser una zona elevada con un clima fresco con una temperatura media de 18ºC. es ideal para el desarrollo del Té, es más al crecer más lento hace que concentre más aceites esenciales en sus brotes potenciando sus propiedades. La humedad ambiental y las nieblas y lluvias frecuentes permiten el crecimiento de la planta en optimas condiciones con un añadido, la intensa pendiente que evita encharcamientos perjudiciales para su sistema radicular. El suelo ácido también ayuda y aporta minerales a la planta que redundan en el sabor del Te negro que allí se recolecta.

Hojas nuevas de color claro, que serán recolectadas

La planta del Té, Camelia sinensis que viene a ser traducido como Camelia de China,  como digo emparentada con las Camelias más habituales en nuestros jardines, las conocidas Camelia japonica. En las fotos que acompaño a esta entrada podéis ver como tanto hojas como flores (aun siendo más pequeñas) guardan gran similitud con su "prima" nipona.

Las plantas de esta especie producen de forma natural cafeína y otras sustancias para defenderse de sus enemigos naturales, sustancias que las personas valoramos ya  no solo por el sabor de la infusión si no por sus propiedades en nuestro organismo.

Estos pequeños arboles, en este caso más bien reducidos a arbustos, son "despuntados" cada cierto tiempo para recolectar sus brotes. En función de cuanto de nuevas sean las hojas y el brote extraído se obtiene un tipo de Té u otro (Blanco, negro...) también el secado y procesado posterior lógicamente influye pero todos salen de la misma planta. Estas podas sistemáticas convierten la plantaciones en odas a la Topiaria, con laderas de arbustos en formando almohadillas, que bien podrían recordarnos a grandes jardines europeos de boj y tejos recortados milimétricamente que harían las delicias de cualquier aficionado a las tijeras planas. De hecho en muchos lugares a estas plantaciones las llaman jardines de Té. (a mi me recordaron al jardín de Marqueysac que visite el año pasado en Francia)

Por otro lado al recorrer la región con sus frondosos bosques, toparte con un valles enteros dedicados a un monocultivo como es este del Té o las fresas (que allí son consideradas exóticas y por tanto con unos precios elevados) da que pensar en como el hombre destruye/modifica la naturaleza (y como la ha destruido aún más en otras zonas del planeta de forma irreversible). 


Volviendo a esta zona del mundo, estos cambios pueden poner en peligro este paisaje agrícola tan singular, si la temperatura sube y no hay tanta lluvia las plantas sufren más, las plagas pueden ser más y más virulentas en un monocultivo como este... si la planta muere y no sujeta el suelo,el terreno puede erosionarse en ciclo muy pernicioso.

Actualmente estas plantaciones aparte de vender te, mueven turismo (tiendas de venta, restaurantes, eventos, visitas guiadas o por libre...) que busca conocer el cultivo y por supuesto tener todo fotografiado. Estos paisajes antrópicos  bien "vendidos" pueden generar riqueza a la zona del mismo modo que arrozales, campos de Lavanda, las floraciones de los cerezos... Habría que añadir a esta ecuación cuales son las condiciones laborales de los trabajadores que recolectan el Té.

Al final en muchos casos la modificación del paisaje para que una planta prospere me hace pensar quien ha domesticado a quien, si el hombre para obtener un beneficio de la planta o la planta que consigue que la distribuyan más lejos, y en cantidades exponencialmente mayores de lo que habría podido por sus propios medios en la naturaleza, la cuiden, la eliminen plagas, competidores, incluso que aquellos que la cuiden pasen a ser sendentarios por ella...  Sirva el símil de quien saca a pasear a quien¿  el humano al perro o el perro al humano?.  ¿que opináis?

mariocpaisajismo@gmail.com

 https://mariopaisajista.blogspot.com

1 comentario:

  1. Un pelín lejos me queda este paisaje para ir a tomar el té, jeje.
    Bromas aparte, me ha encantado tu reportaje, tan bien escrito, interesante y con una fotos increíbles sin olvidar esa última reflexión que nos planteas, de la que sinceramente no sabría que contestar porque es lo que dices, no sabemos bien quién modifica a quién.
    Siempre aprendo contigo, Mario, mil gracias.
    Y mil besos!!

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